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Sep
ISO 9001:2026: nueva versión, principales cambios y cómo preparar la transición
La ISO 9001:2026 ya es una realidad. El 16 de septiembre de 2026 se publicó la nueva edición de la norma internacional de sistemas de gestión de la calidad, que sustituye a la versión ISO 9001:2015.
Después de más de una década desde la anterior revisión, la nueva ISO 9001:2026 actualiza el modelo de gestión de la calidad para adaptarlo a un entorno empresarial marcado por la digitalización, la inteligencia artificial, los cambios tecnológicos, la sostenibilidad, el trabajo remoto y una mayor necesidad de resiliencia y adaptación.
La buena noticia para las organizaciones que ya están certificadas es que no se trata de una transformación radical del sistema de gestión. La estructura y los fundamentos de ISO 9001 se mantienen, pero se introducen nuevos enfoques, aclaraciones y requisitos que deberán incorporarse progresivamente.
En este artículo analizamos los principales cambios de ISO 9001:2026, qué implicaciones tienen para las empresas y cómo preparar correctamente la transición desde ISO 9001:2015.
¿Qué cambios introduce la ISO 9001:2026?
ISO 9001 es la norma internacional de referencia para establecer, implantar y mejorar un sistema de gestión de la calidad.
Su finalidad es ayudar a las organizaciones a gestionar sus procesos de forma sistemática, cumplir los requisitos aplicables y aumentar su capacidad para proporcionar productos y servicios que satisfagan las necesidades de los clientes.
La nueva ISO 9001:2026 mantiene esta finalidad, pero actualiza el estándar para reflejar la realidad de las organizaciones actuales.
Entre las cuestiones que adquieren mayor relevancia se encuentran:
- La cultura de calidad.
- El comportamiento ético.
- La gestión de riesgos y oportunidades.
- La gestión del cambio.
- La digitalización.
- La inteligencia artificial y los datos.
- El trabajo remoto.
- El cambio climático.
- La comunicación digital.
- La satisfacción del cliente.
- La mejora continua.
La nueva edición busca mejorar la claridad de los requisitos y adaptar el sistema de gestión a cuestiones como la digitalización, la sostenibilidad y la evolución del entorno empresarial.
Principales cambios ISO 9001:2026
Aunque la nueva versión mantiene buena parte de los fundamentos de ISO 9001:2015, introduce cambios que las empresas certificadas deberán revisar.
1. Mayor importancia de la cultura de calidad
La cultura de calidad y el comportamiento ético adquieren un papel más explícito dentro del sistema de gestión. La calidad no debe depender únicamente del responsable de calidad, sino formar parte de la manera en la que la organización trabaja, toma decisiones y establece prioridades.
Esto refuerza el papel de la dirección, la concienciación de los trabajadores y la integración de la calidad en la actividad diaria.
2. Riesgos y oportunidades
ISO 9001:2015 ya introdujo el pensamiento basado en riesgos. La versión 2026 proporciona una diferenciación más clara entre riesgos y oportunidades, reforzando la necesidad de identificar, evaluar, abordar y revisar ambos elementos.
Por tanto, será conveniente revisar las actuales matrices de riesgos y oportunidades y comprobar que las oportunidades no se están tratando simplemente como «riesgos positivos», sino como elementos que también pueden contribuir a mejorar los resultados de la organización.
3. Gestión del cambio
La nueva edición refuerza la importancia de planificar y controlar los cambios que puedan afectar al sistema de gestión. Además de valorar las consecuencias de un cambio, adquieren mayor relevancia aspectos como su comunicación, comprobación de su eficacia y revisión de los resultados obtenidos.
Esto puede afectar, por ejemplo, a cambios en procesos, personal, tecnología, proveedores, instalaciones o productos.
4. Digitalización, datos e inteligencia artificial
La realidad tecnológica de las empresas ha cambiado considerablemente desde 2015. La nueva ISO 9001 incorpora de forma más clara cuestiones relacionadas con la digitalización, los datos y la inteligencia artificial, que deberán considerarse cuando sean relevantes para los procesos y resultados del sistema de gestión.
No significa que todas las empresas tengan que utilizar inteligencia artificial, sino que aquellas que empleen estas tecnologías deberán valorar adecuadamente su impacto sobre el sistema de gestión y sus procesos.
5. Cambio climático
El cambio climático ya había sido incorporado a ISO 9001 mediante la modificación publicada en 2024. La nueva edición integra esta cuestión dentro del texto revisado, por lo que las organizaciones deberán comprobar que han considerado su posible relevancia para el sistema de gestión y las necesidades de las partes interesadas.
Si la empresa ya adaptó su sistema a la modificación de 2024, no necesariamente tendrá que realizar un trabajo completamente nuevo, sino comprobar que dicha evaluación continúa siendo adecuada.
6. Mayor atención a las partes interesadas y al cliente
La nueva versión también refuerza la consideración de las partes interesadas y de la información disponible sobre los clientes. En un entorno cada vez más digital, las empresas disponen de numerosas fuentes para conocer la satisfacción de sus clientes: encuestas, reclamaciones, redes sociales, plataformas digitales, comentarios y otros canales de comunicación.
Esto permite disponer de una visión más amplia del grado de satisfacción y de las necesidades de los clientes.
¿Qué pasa si mi empresa está certificada en ISO 9001:2015?
Las organizaciones que actualmente disponen de una certificación ISO 9001:2015 deberán realizar la transición a la nueva edición dentro del periodo establecido para ello. La transición cuenta con un periodo de 36 meses desde la publicación de ISO 9001:2026. De acuerdo con las reglas de transición comunicadas para la certificación acreditada, el plazo final previsto es el 30 de septiembre de 2029.
Esto no significa que una empresa tenga que modificar todo su sistema inmediatamente. La transición debe planificarse y coordinarse con el organismo de certificación correspondiente.
Una organización ya certificada con anterioridad deberá realizar una transición ordenada, que podría contar, a modo orientativo, con las siguientes etapas:
1. Conocer los nuevos requisitos
El primer paso es analizar la nueva versión de la norma y determinar qué cambios afectan realmente a la organización.
2. Realizar un análisis de brechas
Comparar el sistema actual con los requisitos de ISO 9001:2026 permitirá identificar las áreas que requieren modificaciones.
3. Revisar el contexto de la organización
Conviene revisar:
- Contexto interno y externo.
- Partes interesadas.
- Cambio climático.
- Factores tecnológicos.
- Factores culturales.
- Riesgos y oportunidades.
4. Revisar riesgos y oportunidades
La diferenciación entre ambos conceptos debe ser aún más clara y esto hace que sea recomendable comprobar que la metodología utilizada por la empresa permite identificar y gestionar adecuadamente cada uno.
5. Revisar la cultura de calidad
La organización debería valorar cómo se fomenta actualmente la calidad, el liderazgo, la concienciación y el comportamiento ético entre el personal, para tomar medidas e conseguir que la cultura de la calidad cale en todos los niveles de la empresa.
6. Revisar la gestión del cambio
Es conveniente analizar cómo se planifican y controlan actualmente los cambios que pueden afectar al sistema de gestión.
7. Actualizar la documentación necesaria
No se trata de modificar documentos simplemente porque haya cambiado la versión de la norma. La documentación debe actualizarse cuando el nuevo requisito o el funcionamiento real de la organización lo haga necesario.
8. Formar al personal
Las personas que participan en el sistema de gestión deben conocer los cambios que afectan a sus responsabilidades.
9. Realizar una auditoría interna
Antes de afrontar la auditoría de transición es recomendable realizar una auditoría interna con los nuevos requisitos como referencia.
10. Planificar la auditoría de transición
Finalmente, la organización deberá coordinar con su organismo de certificación la transición de su certificado a ISO 9001:2026.
En definitiva, la transición a la nueva norma puede abordarse de forma progresiva mediante un análisis inicial de las diferencias entre ISO 9001:2015 e ISO 9001:2026. Y el objetivo no debe ser simplemente llegar preparado a una auditoría, sino aprovechar la nueva versión para conseguir un sistema de gestión de la calidad más útil, actualizado y alineado con la realidad de tu empresa.